AMARSE A UNO MISMO, EL PRINCIPIO DE UNA HISTORIA DE AMOR ETERNA.
Elaborado por: Yuliana Ceballos, Yessica López, Cristina Dueñas, Juan Deniz, Tania López, Norma Guardado, Mónica Sarahí.
Erich Fromm comenzó su filosofía del amor tiempo después haber estado involucrado en movimientos pacifistas y al haber observado el desamor que existía entre los gobernantes y su pueblo. Para Erich el amor “es un arte y, como tal, una acción voluntaria que se emprende y se aprende, no una pasión que se impone contra la voluntad de quien lo vive”. El amor es así, decisión, elección y actitud. No puede surgir de la nada, pues entonces no sería amor.
Nosotros para poder amar debemos conocer y no sólo conocer si no que también ver, observar y analizar; para amar a alguien debes conocerlo totalmente pues hay que saber de qué o quiénes nos estamos enamorando, nadie se enamora de algo que no existe.
Es importante saber que en el transcurso de nuestra vida vamos a experimentar diferentes formas y que cada una tendrá su definición pues al amar a una persona vamos a sentir que con cada una son sentimientos diferentes, por ejemplo: no puedes amar a la mujer que te dio la vida de la misma manera que estás amando a tu pareja, a tus hermanos (as) o amigos porque con cada uno son vivencias totalmente distintas.
La primera experiencia que el humano tiene sobre el amor es el amor maternal, por él se entiende el sentido de responsabilidad, cuidado, respeto y conocimiento con respecto a cualquier otro ser humano y el deseo de promover su vida, en este siempre se llega el momento de una separación y cuando esto surge puede ser porque se encontró ese segundo amor, el amor erótico que se refiere al unirse física y emocionalmente con otra única persona.
Sin embargo, existe una amor más; el cual es la base de la felicidad de todo ser humano y en el que daremos hincapié aquí, es el amor a sí mismo, el tener amor propio, ¿pero éste qué es? “El amor a uno mismo es la aceptación del yo: mi físico, mi intelecto, mi emoción.” Es el aceptarme con mis errores y defectos y tratar de superarlos, no reprocharse por tenerlos.
Y para aceptarme, necesito auto conocerme, conocer mis límites, debilidades, virtudes y mis capacidades. Después valorarme, darme un valor, no esperar ser de valor para otros, sino ser de valor para mí mismo. La palabra autoestima proviene de vocablos latines*, autos y estima: autos (por sí) y estima (valorar, evaluar), por lo tanto, la autoestima alta propia es tenerte en alto valor tú mismo.
“Si yo no pienso en mí, quién lo hará… …Si pienso sólo en mí, quién soy” (Jorge Bucay)
La primera cosa que se nos ocurre hacer con alguien que queremos es cuidarlo, ocuparnos de él, escucharlo, procurar las cosas que le gustan, ocuparnos de que disfrute de la vida y regalarle lo más que quiere en el mundo, llevarle a los lugares que más le agradan, facilitarle las cosas que le dan trabajo, ofrecerle comodidad y comprensión.
¿Pero por qué no hacemos exactamente lo mismo con nuestra propia persona? Siempre buscamos la manera de primero complacer al prójimo, pero nos olvidamos del yo mismo. Sería bueno que yo me cuidara, que me escuchara a mí mismo, que me ocupara de darme algunos gustos, de hacerme las cosas más fáciles, de regalarme las cosas que me gustan, de buscar mi comodidad en los lugares donde estoy, de comprarme la ropa que quiero, de escucharme y comprenderme.
Es mucho mejor demostrar nuestro aprecio al otro mediante actitudes de felicidad, compartir momentos de éxitos y alegrías y no de tristezas, ya que si no somos felices con el uno mismo nunca llenaremos ese hueco con el otro
. “Si hay alguien que debería estar conmigo todo el tiempo, ese alguien soy yo.” (Jorge Bucay) Y para poder estar conmigo debo empezar por aceptarme tal como soy. Y no quiere decir que renuncie a cambiar a través del tiempo. Quiere decir que hay que plantear una postura positiva para mejorar.
El nivel que nos encontremos en el autoestima tiene mucho que ver con esa pasión, esa atracción, ese amor hacia nuestra persona, si nos miramos en un espejos y nos vemos como alguna cosa insignificante, que no tiene valor o “feos”, eso es de alerta porque quiere decir que aún no tenemos ese sentimiento grande hacia nosotros mismos. En cambio, si se refleja una sonrisa, una atracción y queremos gritarnos ese aprecio que nos sentimos nosotros mismos eso dice que vamos por buen camino.
El amor propio “no es ninguna señal de egoísmo ni tampoco excluye el amor a los demás…” no se debe olvidar que antes de amar a alguien más debes hacerlo a ti mismo, pues sí no eres feliz contigo mismo cómo buscas ser feliz con alguien más, pero ¿de qué forma puedo encontrar esa felicidad que le permita a mi alma tener plenitud?
Bien lo dice el filósofo Sócrates “no existe felicidad sin virtud; la virtud es la condición necesaria y suficiente para la felicidad” llegar a ser el mejor cada día, estar bien consigo mismo, con los demás y que el poner en práctica nuestros valores éticos nos sea de mucha ayuda para lograr encontrar la felicidad y el amor aunque muchas de las veces sólo se genere una confusión que es creada por una atracción.
Y hablando de valores éticos no me refiero especialmente a esos valores que suelen estar conectados a ese mundo exterior como por ejemplo la riqueza, el poder o la fama, ni tampoco a aquellos que estén ligados al cuerpo como la vida, la fuerza física o la belleza, sino a los valores del alma. Pues de qué te servirá tener todas esas cosas materiales y el cuerpo de un fisicoculturista si en tu alma no hay felicidad, no hay amor.
Ahora bien, ¿Qué es el amor? El amor es un sentimiento que suele ir más allá de las emociones, más allá de lo real, es buscar y crear, es aceptación, recepción, confianza, abandono, gratitud y adoración y que todo en conjunto te hace crecer y hacer una promesa para la eternidad. Es algo que no tiene límites.
Para poder conocer otros tipos de amor es importante que tengas amor propio, al contar con este amor vamos a poder superar el rechazo y podremos ver la realidad de una forma distinta porque así nosotros mismos nos valoramos y buscamos la forma de siempre salir adelante y de querer enfrentar todos esos pequeños o grandes obstáculos que salen en nuestro camino.
“El amar es el cielo y la luz
El amar es total plenitud
Es el mar que no tiene final Es la gloria y la paz, es la gloria y la paz”
Autor: Manuel Alejandro
Esta es una estrofa en la cual nos hablan de un concepto más sobre el amor pero también menciona las diferencias que existen entre amar y querer porque realmente sabes que estas dos palabras tienen un concepto diferente. El amar es entregar todo lo bueno de ti y nunca esperar nada a cambio, es el aceptar los defectos de otra persona y siempre buscar el bien para ella y nunca querer cambiar su forma de ser.
Al momento de que tú lo encuentras podrás observar que este sentimiento no consta sólo de una persona, porque al momento de que tú des amor, la otra persona debe responderte de igual manera, y así, al estar los dos en contacto sentirán la alegría y sufrimiento del otro y ante todo suceso buscarán sólo la felicidad de ambos no hay que olvidar que se debe crear un vínculo de respeto hacia tu persona y a tu pareja.
No hay sentimiento más hermoso que el amor, el cual solo se trata de una experiencia personal que podemos tener por y para nosotros mismos, es una experiencia que a lo largo de nuestra vida vamos aprendiendo a realizarla y no solo con una persona sino que hay que amar a todas las personas, a la naturaleza, al mundo y a la vida.
El amor propio “no es ninguna señal de egoísmo ni tampoco excluye el amor a los demás…” no se debe olvidar que antes de amar a alguien más debes hacerlo a ti mismo, pues sí no eres feliz contigo mismo cómo buscas ser feliz con alguien más, pero ¿de qué forma puedo encontrar esa felicidad que le permita a mi alma tener plenitud?
Bien lo dice el filósofo Sócrates “no existe felicidad sin virtud; la virtud es la condición necesaria y suficiente para la felicidad” llegar a ser el mejor cada día, estar bien consigo mismo, con los demás y que el poner en práctica nuestros valores éticos nos sea de mucha ayuda para lograr encontrar la felicidad y el amor aunque muchas de las veces sólo se genere una confusión que es creada por una atracción.
Y hablando de valores éticos no me refiero especialmente a esos valores que suelen estar conectados a ese mundo exterior como por ejemplo la riqueza, el poder o la fama, ni tampoco a aquellos que estén ligados al cuerpo como la vida, la fuerza física o la belleza, sino a los valores del alma. Pues de qué te servirá tener todas esas cosas materiales y el cuerpo de un fisicoculturista si en tu alma no hay felicidad, no hay amor.
Ahora bien, ¿Qué es el amor? El amor es un sentimiento que suele ir más allá de las emociones, más allá de lo real, es buscar y crear, es aceptación, recepción, confianza, abandono, gratitud y adoración y que todo en conjunto te hace crecer y hacer una promesa para la eternidad. Es algo que no tiene límites.
Para poder conocer otros tipos de amor es importante que tengas amor propio, al contar con este amor vamos a poder superar el rechazo y podremos ver la realidad de una forma distinta porque así nosotros mismos nos valoramos y buscamos la forma de siempre salir adelante y de querer enfrentar todos esos pequeños o grandes obstáculos que salen en nuestro camino.
“El amar es el cielo y la luz
El amar es total plenitud
Es el mar que no tiene final Es la gloria y la paz, es la gloria y la paz”
Autor: Manuel Alejandro
Esta es una estrofa en la cual nos hablan de un concepto más sobre el amor pero también menciona las diferencias que existen entre amar y querer porque realmente sabes que estas dos palabras tienen un concepto diferente. El amar es entregar todo lo bueno de ti y nunca esperar nada a cambio, es el aceptar los defectos de otra persona y siempre buscar el bien para ella y nunca querer cambiar su forma de ser.
Al momento de que tú lo encuentras podrás observar que este sentimiento no consta sólo de una persona, porque al momento de que tú des amor, la otra persona debe responderte de igual manera, y así, al estar los dos en contacto sentirán la alegría y sufrimiento del otro y ante todo suceso buscarán sólo la felicidad de ambos no hay que olvidar que se debe crear un vínculo de respeto hacia tu persona y a tu pareja.
No hay sentimiento más hermoso que el amor, el cual solo se trata de una experiencia personal que podemos tener por y para nosotros mismos, es una experiencia que a lo largo de nuestra vida vamos aprendiendo a realizarla y no solo con una persona sino que hay que amar a todas las personas, a la naturaleza, al mundo y a la vida.
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